martes, 23 de septiembre de 2008

Con esta nueva categoría  de lesiones y primeros auxilios, desde el Ribasar C.F. queremos ofrecer unos conocimientos teóricos y prácticos acerca de un tema tan importante  que está al orden del día en todos los campos  y que por desgracia en la mayoria de ellos no hay una persona adecuada para poder atender satisfactoriamente cualquier urgencia. Para ello, desde hoy y al largo de la vida de esta página iremos poniendo nuevos temas sobre los puntos más importantes de urgencias y sobre la actuación y tratamientos ante lesiones comunes en nuestro deporte. Esperamos que os tenga utilidad esta categoría:

 

Los primeros auxilios son la asistencia que se le presta a los heridos antes de que el personal de sanidad pueda administrarles tratamiento médico.  Es imposible que el personal de sanidad esté en todo lugar a la misma vez y por esto puede presentarse una situación en la cual usted tendrá que depender de su propio conocimiento para salvar su vida o la de otra persona.

 

Esto le será posible si sabe lo que debe hacer y si actúa  rápidamente y con calma. Si usted está herido, no se altere y no se conforme con solicitar ayuda. Aplíquese los primeros auxilios necesarios y luego busque asistencia médica lo más pronto posible. "Tenga calma hágalo todo cuidadosamente y manténgase sereno".

 

Los primeros auxilios tienen como objetivo:

 

  • Conservar la vida
  • Evitar el deterioro antes del tratamiento definitivo.
  • Restituir al paciente a una vida útil.

 

La regla de oro es “no producir mas daño”, aplicar el principio del “riesgo calculado”.

Incendios

Es vital pensar con rapidez y claridad. El fuego se propaga con gran rapidez, así que la prioridad es alejar a las personas. En un edificio, active la alarma contraincendios más cercana. Debería avisar a los servicios de emergencia, pero si ello retrasa su evacuación, no arriesgue su seguridad. El pánico asalta a las personas atrapadas por el fuego. Debe intentar reducir el pánico calmando a aquellos cuyo comportamiento incremente la alarma de los demás. Anime y ayude a evacuar la zona. No se retrase ni regrese a un edificio en llamas en busca de pertenencias. No vuelva a entrar hasta no recibir autorización de las autoridades.

No utilice nunca ascensores; al llegar a un lugar con fuego o quemados, pare, observe, piense, y no se precipite al interior, podría haber sustancias inflamables o explosivas, gases o emanaciones tóxicas, o riesgo de electrocución; un fuego pequeño puede ser un gran incendio en minutos; si hay riesgo para usted, espere a los servicios de emergencia; no intente combatir un incendio a menos que ya haya avisado a los equipos de emergencia y que esté seguro de no poner en peligro su propia seguridad.

El fuego

Para empezar a mantenerse, un fuego necesita tres componentes: ignición (chispa eléctrica o llama), combustible (gasolina, madera, tela); y oxígeno (aire). Eliminar uno cualquiera de ellos rompe este “triángulo de fuego”.

Triangulo de fuego

  • Eliminar de la zona cualquier material combustible, como papel o cartón, que pueda alimentar las llamas.
  • Cerrar una puerta ante el fuego para cortar su provisión de oxígeno.
  • Sofocar las llamas con una manta ignífuga u otro material impenetrable para evitar que el oxígeno llegue a ellas.

Si ve o sospecha de un incendio, active la primera alarma que vea. Sin ponerse en peligro, intente ayudar a la gente a salir, cierre las puertas tras de sí para prevenir la expansión del fuego. Busque salidas de incendios y puntos de encuentro. En su lugar de trabajo debería conocer el procedimiento de evacuación. Si está en otras dependencias, siga las señales de ruta de escape y obedezca las instrucciones.

Apagando Ropas Incendiadas

Siga siempre este proceso: parar, tirar y rodar. Si puede, envuelva a la victima en un tejido resistente antes de hacerla rodar.

  • Pare a quien vea aterrorizado, corriendo de lado a lado, o saliendo; cualquier movimiento o brisa avivará las llamas.
  • Tire a la víctima al suelo.
  • Envuélvala firmemente en un abrigo, alfombra (nunca de nylon), manta, cortina o cualquier otro tejido resistente.
  • Haga rodar a la víctima por el suelo hasta sofocar las llamas de su ropa.
  • Si dispone de agua u otro líquido no inflamable, tienda a la víctima con la parte quemada hacia arriba y enfríe la zona quemada con el líquido.

Humo y Gases

El fuego encerrado crea una atmósfera muy peligrosa, pobre en oxígeno y cargada de monóxido de carbono y gases tóxicos. No entre lugar en llamas o lleno de humo ni abra una puerta en dirección al fuego. Deje eso para los bomberos.

  • Si queda atrapado en un compartimiento vaya a una estancia con ventana y cierre la puerta. Si cruza zonas con humo, vaya agachado: el aire es mas limpio al nivel del suelo.
  • Si debe escapar por una ventana, saque primero los pies; descuélguese por completo antes de dejarse caer.
  • Bloquee el hueco inferior de la puerta y permanezca tendido junto al suelo, donde es menos probable encontrar humo.

Electrocución

Cuando una persona se electrocuta, el paso de la corriente a través del cuerpo puede aturdirla, provocando un paro respiratorio o incluso cardiaco. La corriente puede causar quemaduras tanto al entrar como al salir para ir “a tierra”. También puede provocar espasmos musculares que impiden a la víctima interrumpir el contacto, así que la persona puede permanecer cargada eléctricamente cuando usted llega al lugar. Las electrocuciones pueden producirse en el hogar o en lugar de trabajo debido al contacto con fuentes de bajo voltaje o de alto voltaje.

Corriente de alto voltaje

El contacto con el alto voltaje presente en las líneas y tendidos aéreos de alta tensión suele ser mortal en el acto. Si alguien sobrevive sufrirá quemaduras graves. Además el impacto produce un espasmo muscular que puede lanzar a la víctima a distancia provocando heridas y fracturas. La electricidad de alto voltaje puede saltar hasta 20 metros. La madera seca o la ropa no le protegerán. Debe interrumpir y aislar la energía antes de acercarse a la víctima. Es normal que la víctima quede inconsciente. Cuando sea seguro, abra sus vías respiratorias y controle la respiración; prepárese para realizar respiración artificial y masaje cardíaco. Si la víctima respira póngalo en posición de seguridad y controle los signos vitales: consciencia, respiración y pulso.

Corriente de bajo voltaje

Es la corriente usada en hogares y lugares de trabajo, puede causar daños graves e incluso la muerte. Los accidentes suelen deberse a interruptores, cables, utensilios defectuosos.

El agua supone un riesgo adicional pues es un buen conductor eléctrico, tener las manos mojadas o estar sobre un suelo húmedo, un aparato eléctrico que en otras condiciones sería seguro, incrementa mucho el riesgo de descarga eléctrica.

En estos casos interrumpa el contacto entre la víctima y el suministro eléctrico, desconecte el tomacorriente o baje la llave principal. En caso contrario tire del cable para liberarlo. Si no tiene acceso al enchufe, cable ni llave principal haga lo siguiente:

  • Permanezca sobre algún material seco y aislante, como una caja de madera, una esfera de goma o una guía de teléfono.
  • Usando algo de madera (como una escoba) aparte las extremidades de la víctima de la fuente de corriente o empuje esta lejos de la persona.
  • Si no es posible interrumpir el contacto con algo de madera, pase una cuerda por los tobillos o bajo las axilas de la víctima, con cuidado de no tocarla, y tire de ella para alejarla de la fuente de corriente.
  • Si no queda mas remedio tire de la víctima por alguna prenda suelta y seca. Hágalo como último recurso.
  • Si el herido deja de respirar administre resucitación cardiopulmonar.

Electrocucion


 

Rescate en el Agua

Los accidentes acuáticos afectan a todas las edades, el ahogamiento se produce generalmente entre personas que han estado nadando en corrientes fuertes y aguas muy frías, o que han nadado después de consumir alcohol.
Las aguas muy frías incrementan el peligro tanto para la víctima como para el socorrista pues puede producir:

  • Jadeo incontrolable al entrar en el agua.
  • Aumento súbito de la presión sanguínea, que puede provocar un ataque cardiaco.
  • Incapacidad para nadar.
  • Hipotermia si la persona está sumergida mucho tiempo.

En estos casos la prioridad básica es llevar a la víctima a terreno seco con el mínimo de riesgo para usted. La forma más segura de hacerlo es tirar de la persona hacia tierra con la mano, un palo, una rama o una cuerda; otra posibilidad es lanzar un flotador. Si está entrenado tal vez tenga que nadar y remolcar a la víctima hasta tierra.

Una vez que la víctima esta fuera del agua protéjala del viento si es posible para evitar que su cuerpo se enfríe más y luego trate su ahogamiento y la hipotermia.

Organice el traslado de la víctima al hospital aún cuando parezca haberse recuperado.


 

Exploración de un Herido

Examen desde la cabeza a los pies:

  • Palpe cuidadosamente todo el cuero cabelludo buscando hemorragias, hinchazón o hundimiento que podría indicar una fractura. Tenga cuidado de no mover a la víctima si sospecha de un posible lesión de cuello.
  • Hable a la víctima con claridad en cada oído, para averiguar si responde y se puede oír. Observa cada oído buscando sangre o fluido transparente, esto puede indicar lesión interna. 
  • Examine ambos ojos, observe si están abiertos. Vea el tamaño de las pupilas, si ambas son iguales (como debería ser), y si reaccionan a la luz (deberían contraerse al recibir luz directa). Busque objetos extraños, sangre o un derrame en los ojos.
  • Inspeccione supuración por la nariz como hizo con los oídos. Busque sangre o fluido transparente (o una mezcla de ambos). Cualquiera de estas pérdidas puede significar lesión interna.
  • Observe el ritmo, profundidad y naturaleza de la respiración (fácil o difícil, ruidosa o silenciosa). Busque algún olor en el aliento. Mire el interior de la boca y palpe con cuidado por si algo obstruye las vías aéreas.
  • Observe el color, temperatura y estado de la piel ¿está pálida, enrojecida o azulada?, ¿caliente o fría?, ¿seca o húmeda?. Una piel pálida, fría y seca sugiere un traumatismo; una cara roja y caliente fiebre o insolación. La coloración azul indica ausencia de oxígeno. Busque estos signos sobre todo en labios, orejas y cara.
  • Pida a la víctima que respire hondo y observe si el pecho se expande con facilidad y por igual a ambos lados, palpe la caja torácica en busca de irregularidades, dolor o deformidad. Pregunte a la víctima si nota algún dolor al respirar i si tiene sensación de ronquera. Atienda a cualquier sonido extraño. Busque hemorragias.
  • Palpe con suavidad a lo largo de ambas clavículas y de los hombros buscando deformidad, irregularidad o dolor.
  • Compruebe el movimiento de codos, muñecas y dedos, pidiendo a la persona que flexione brazos y manos a la altura de cada articulación. Compruebe que pueda usar normalmente los dedos y que no tenga sensaciones extrañas en los miembros.
  • Si hay problemas de movimiento o pérdida de sensación en los miembros, no mueva a la víctima para examinarla pues muestra signos de lesión en la médula espinal.
  • Palpe con suavidad el abdomen de la víctima para detectar signos de hemorragia y para localizar rigidez o dolor en los músculos de la pared abdominal. 
  • Palpe las caderas y mueva despacio la pelvis para detectar signos de fractura. Inspeccione la ropa en busca de signos de incontinencia o desangrado por orificios. 
  • Pida a la víctima que levante una pierna y luego otra, que flexione tobillos y rodillas. Palpe y busque hemorragia, hinchazón, deformidad o zonas dolorosas. 
  • Compruebe movimiento y sensibilidad de los pies. Vea el color de la piel: si es azulado puede indicar un problema circulatorio o una lesión debido al frío.

Información sobre el herido

Una vez pedido apoyo sanitario, intente tomar unas notas sobre el suceso y sobre la víctima para transmitir esa información al personal médico. Un registro cronológico resulta de especial interés. Anote, por ejemplo, la duración de un periodo de inconsciencia, la hora de un cambio en el estado de la víctima, o la de una actuación. Entregue ese informe a los servicios médicos o de emergencia. Su informe debería incluir:

  • Nombre y domicilio de la víctima
  • Historial del accidente o enfermedad.
  • Breve descripción de lesiones.
  • Cualquier comportamiento extraño.
  • Tratamiento aplicado, y a qué hora.
  • Nivel de consciencia, respiración y pulso.



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